31 mayo 2006

Las puertas de Dios

Cinco cuadras y cuarenta minutos de subte me separaron de mi banco 16 en La Catedral.
Llegué, conté tres veces para asegurarme de no cometer el error de sentarme en otro diferente y una vez más, como hace casi un año, pregunté, pedí, rogué, intenté intercambiar nada por todo y lloré hasta sentir que no quedaba nada dentro de mí.
A mi manera hablé con Dios, repetí hasta el cansancio la palabra milagro e invité a mi mamá a esa reunión íntima pero invalorable.
Y como me pasa casi siempre, cuando sentí que las lágrimas iban a vencer mis fuerzas y mi resistencia, cuando sabía que lo único que podía contenerme era un abrazo, llegó de manos de una desconocida.
Se acercó a mí una chica joven, bajita y en silencio pasó su brazo derecho por sobre mi hombro y me acarició, me contuvo, me dió "permiso" para sacar todo el desconsuelo de mi alma y luego me habló. Creo que no voy a olvidar nunca su rostro ni la paz de su voz. Me pidió que no llorara más, que mi dolor se aliviaría y al decirle que no estaba allí por mí sino por otra persona, sonrió y dijo: "Entonces quiere decir que vos ya conocés el dolor y tenés que rezar con alegría. Por suerte lo tenemos a Dios y si las cosas no salen como debieran, al menos esa persona va a estar rodeada de todo el amor del mundo". Mil veces repetí la palabra gracias hasta que me respondió que no tenía nada que agradecer, abandonó su caricia y se fué tan silenciosamente como vino.
Parece que Dios no acepta intercambios ni trueques, tiene una extraña manera de querer que el mundo se salve y esté pleno de amor cuando a veces deja lo mediocre y se lleva lo excelso.
Y a pesar de todo eso tengo que seguir caminando por la vereda de siempre, la que me dice que El sabe por qué hace las cosas aunque nunca termine de entender sus motivos ni sus por qué.
Una vez más dejé en el banco 16 nuestros nombres, ilusiones, ruegos, ganas, deseos e imágenes renovando toda mi fé y mi esperanza para vos Marcos.

4 Satélites Lunares

Caminó por la Luna Blogger Angelina®

Estaba pensando en lo cruel que puede ser la distancia, mirá vos...

10:41 p. m.  
Caminó por la Luna Blogger Mafi

Demasiado...

10:57 p. m.  
Caminó por la Luna Blogger MaleNa

Nada, hoy no puedo decirte nada más que está estupidez que estoy escribiendo.

Sólo vine descalza a tomar un té de flores patagónicas con vos.

Dicen que iluminan el alma e invaden los poros con luces tornasoladas...querés?

Una abrazo abrazador.

7:54 a. m.  
Caminó por la Luna Blogger Mafi

Quiero las dos cosas, el té y el abrazo. Gracias Male :)

8:00 a. m.  

Publicar un comentario

< Volvamos a la Sombra